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martes, 29 de mayo de 2007

El juego

Bogotá, D. C. 26 de Mayo de 2007
ROSIBEL OCAMPO ECHAVARRIA
EL JUEGO

A través de la historia, el juego ha sido una actividad esencial del ser humano, una herramienta más para el aprendizaje. Se ha ido modernizando a medida que los tiempos han cambiado, en relación con la educación y el medio social. Día a día se esta renovando nuevos proyectos y formas para el desarrollo y la producción de instrumentos para la construcción y desarrollo del conocimiento en proyección a un mejor futuro.

El juego es un ejercicio de aprendizaje en el desarrollo tanto físico como mental en la vida del niño, pues es un medio de formación integral del individuo; donde aprende con mas facilitad por medio del juego que por otra vía. De esta manera en el juego, el niño se esta integrando al medio social y cultural de forma innata en lo que va encontrando en su agrado. En consecuencia, el conocimiento que adquiere es más valioso, puesto que lo obtiene de su propia experiencia, y por lo tanto le confiere significado y aprende hacer creativo, constructivo e independiente.

En relación al pensamiento lógico que desarrollara Piaget (1947), deduce que "la lógica del niño no podía desarrollarse sin interacciones sociales porque es en estas situaciones interpersonales donde el niño siente la obligación de ser coherente, es decir, estando con los demás, siente la necesidad de ser coherente de un momento a otro y de pensar en lo que debe decir para ser comprendido y creído..." Por ello los juegos no estarán orientados a enseñarles a jugar sino a estimular su capacidad de coordinar puntos de vista.

Un juego que proporcione a los niños algo interesante y estimulante que les haga pensar en cómo hacerlo, le permite la participación activa de principio a fin, porque el juego es un complemento de las diversas actividades que a diario se realizan en el aula de clase, pero estas son limitadas en el tiempo; es decir, que tienen un comienzo, un desarrollo y un final, por esto, la familia tiene un papel importante dentro del proceso educativo del niño por que es allí donde se reafirman los conceptos dados en la escuela permitiendo tener un mejor aprendizaje significativo al niño.


Por medio de las actividades de cada juego el niño puede adquirir una serie de habilidades y destrezas: como manipular, experimentar, explorar, crear, aprobar ideas etc. permitiendo desarrollar la parte cognitiva, de lenguaje, social y motricidad tanto fina como gruesa.

Durante el juego el niño inicia gozosamente su trato con otros niños, ejercita su lenguaje, hablando y utilizando la mímica, así desarrolla y domina sus músculos, adquiriendo conciencia de su utilidad.

Jean Piaget ha dividido el juego en tres tipos; uno es el juego sensomotor, este se da en el período de la infancia comprendido desde el nacimiento hasta el segundo año de vida, cuando el niño está adquiriendo afanosamente el control sobre sus movimientos y aprende a coordinar sus gestos y usa sus sentidos (que están en pleno desarrollo) y las habilidades motrices para conocer aquello que le circunda, confiándose inicialmente en sus reflejos y, más adelante, en la combinatoria de sus capacidades sensoriales y motrices. En este estadio el juego consiste con frecuencia en repetir y variar movimientos. Los niños obtienen placer a partir de su dominio de capacidades motoras y experimentar en el mundo del tacto, vista y sonido. Por ejemplo, los juegos motores son innumerables, unos desarrollan la coordinación de movimientos como los juegos de destreza, juegos de mano: boxeo, remo, juego de pelota: básquetbol, fútbol, tenis; otros juegos por su fuerza y prontitud como las carreras, saltos etc.

El segundo es el juego simbólico o representativo, este se da después de los dos años hasta aproximadamente los seis. Allí adquieren la capacidad para codificar sus experiencias en símbolos, recordando imágenes de acontecimientos.

El tercero y último estadio, esta representado por los juegos sujetos a reglas y se inicia a partir de los años escolares que comprenden en el período de siete a doce años aproximadamente. Este permite ciertos conceptos sociales que deben proporcionar un contexto estimulante a la actividad mental de los niños y niñas, y una experiencia de cooperación y competición.

Para el niño el juego es, una oportunidad permanente de aprender algo mientras juega, el juego ofrece la posibilidad de entrar en relación real o imaginaria con el otro bajo diversas formas. En tal situación, el otro, se vuelve una parte de “mí mismo”, es como si yo aprendo a ponerme en el lugar del otro, con lo que puedo vislumbrarme al mismo tiempo yo y el otro, para que sea actor y constructor de si mismo, en la realidad social que le toca vivir o simplemente un hacedor de recetas, pasivo frente al mundo. También se enfrentan con ellos mismos, con otras personas y con el mundo de objetos que lo rodean.

La importancia del juego en la educación es grande, pone en actividad todos los órganos del cuerpo, fortifica y ejercita las funciones síquicas. El juego es un factor poderoso para la preparación de la vida social del niño, jugando se aprende la solidaridad, se forma, se consolida el carácter y se estimula el poder creador.

En lo que respecta al poder individual, los juegos desenvuelven el lenguaje, despiertan el ingenio, desarrollan el espíritu de observación, afirma la voluntad y perfeccionan la paciencia. También favorecen la agudeza visual, táctil y auditiva, aligera la noción del tiempo, del espacio, dan soltura, elegancia y agilidad al cuerpo.

La aplicación provechosa de los juegos posibilita el desarrollo biológico, psicológico, social y espiritual del hombre. Su importancia educativa es trascendente y vital. Sin embargo, en muchas de nuestras escuelas se prepondera el valor del aprendizaje pasivo, domesticador y alienante, no se da la importancia del caso a la educción integral y permanente. Tantas escuelas y hogares, pese a la modernidad que vivimos o se nos exige vivir, todavía siguen atrasados en métodos tradicionalistas, esto en relación a mi experiencia personal como “Licenciada en Preescolar”.

Por otro lado, la escuela tradicionalista sume a los niños a la enseñanza de los profesores, a la rigidez escolar, a la obediencia ciega, a la pasividad, ausencia de iniciativa. Es egocéntrica, lo único que le importa enseñar son los conocimiento.

El profesor debe ser un constante observador para poder darse cuenta de los juegos que más prefieren los niños. De tal forma las diferentes reacciones que se manifiestan durante el desarrollo del juego, que sirven para determinar, cuales juego son más aptos y a la vez hacer las correcciones del caso, evitando el juego brusco y peligroso.

En nuestra sociedad, la escuela, pedagogos y padre de familia, tienen una tarea importante: lograr que todos los niños que van al jardín preescolar y los que van ha nacer no solo se críen cómo miembros consciente de la sociedad, sanos sino también trabajadores con iniciativa, que sepan pensar y tener una capacidad creadora ante cualquier tarea.

El juego posee una gran importancia en la vida de los niños, no sólo en su desarrollo psicomotor, sino también para su creatividad, en su aspecto cognitivo, en su desarrollo socio emocional, en el manejo de normas, etc. De esta forma, el tema del juego en el aprendizaje infantil, demuestra que los niños aprenden jugando, es más fácil entender el universo de los niños para poder llegar a ellos. Desde allí, la importancia del aprendizaje se hace significativo, para poder llegar a entender la importancia que tiene el juego para el desarrollo y logro de los niños.


BIBLIOGRAFÍA

HETZER, HILDEGARD. El juego y los juguetes. 1 ed. Buenos Aires: kaperlusz .1978. p.p 7-13

NOVEMBER, Janet. Experiencias de juego con preescolares.2 ed. Madrid: Morata pp.110-122