viernes, 25 de mayo de 2007

Habitos determinados por la cultura ó por la aculturación...


Qué es un habito alimentario?;Puede no resultar tan difícil de responder, por lo menos desde un punto técnico, es sencillamente la(s) acciones involuntarias subsecuentes en donde se selecciona y consume alimentos de manera continua, si bien es una actitud rutinaria o en otras palabras una forma de vida. Lo que nos lleva a meditar sobre otra pregunta la cual resulta interesante de analizar, Qué relación hay entonces entre la adquisición de un hábitos alimentario y la cultura alimentaría?.

Es evidente como desde hace varios años, la alimentación se ha ido transformando de una prioridad a una necesidad lo que ahora solemos consumir no tiene la misma calidad de lo que solían comer hace unas décadas y de seguro lo de hoy tampoco será igual a lo de los próximos años. Hoy en día es bastante difícil el poder discernir que tan sano es lo que se esta consumiendo, o en otras palabras, muy pocas son las personas que son consientes de que tan saludables son los alimentos que se compran, preparan y consumen. Actualmente las personas viven en un agite constante, tienen su tiempo medido y exacto, la máxima prioridad es el trabajo, el estudio, la fiesta, la ropa, etc. por lo que factores como la alimentación pasan a un plano menos importante. No importa que tan bueno sea lo que voy a ingerir, los mas importante e indispensable es el hecho de no sentir hambre y de llegar a sentirla poder calmarla rápidamente con algo que realmente poco y nada interesa si es o no dañino para el cuerpo.

Desde el comienzo de la historia humana el alimento ha ido obteniendo un papel indispensable en toda comunidad, pueblo y/o sociedad. Siendo este el que marca muchas diferencias entre unas y otras, sus creencias, costumbres y en general su forma de vivir y pensar. Lo curioso de aquella importancia es que, en muchos casos sino en su totalidad, el alimento resulta estar presente implícitamente, es decir, todo individuo sabe que su organismo tiene la necesidad de ingerir alimentos y algunos podrán saber que necesidades son cubiertas con ellos, “Nadie duda hoy que la alimentación ejerce una acción decisiva sobre el desarrollo físico y el crecimiento, la reproducción, la morbilidad y mortalidad, y el rendimiento físico e intelectual del individuo”[1]; Sin embargo dentro de las misma reglas sociales, las presiones, los agites y la cotidianidad en general se tiende a consumir cierta clase de alimentos que podrían definir mucho de una persona pero el individuo como tal nunca llega a analizar esta clase de actitudes.

La forma de vivir de los hombres condiciona su forma de alimentación, así la humanidad a través de su historia ha ido conociendo normas sanitarias, religiosas e incluso jurídicas que marcaron y aun siguen marcando el comportamiento de las personas sobre lo que se puede comer o no, además las clases sociales, disponibilidad y accesibilidad también contribuyen a establecer formas diferentes de alimentarse.

Asi pues, el significado que se le da al alimento varía de acuerdo con los contextos o percepciones manejadas, los cuales están regidos por ciertas variables (Fisiológicas, Psicológicas y socioculturales) que producirán una respuesta específica según el caso. Esta respuesta es entonces la que nos puede llegar a determinar el valor que tiene el alimento frente a cada individuo o comunidad.

Desafortunadamente desde el momento en que el estado de globalización empezó a crecer y a cobrar prioridad dentro de cada país, esas actitudes, si bien esos hábitos alimentarios se han transformado de una manera mucho más frecuente y fácil hasta el punto de perder las tradiciones y costumbres. Esto es un problema que ha generado muchas consecuencias malas, pero que se puede resumir en la perdida de la cultura alimentaría, de la verdadera y autóctona cultura alimentaría. Es un problema que no se puede señalar como individual ya que cada uno recibe de una u otra manera influencia alguna; las tradiciones, la identidad, la ideología, en fin son muchas las formas de transmitir estos mensajes por lo que es un problema global. “No es un problema específicamente individual de los países, sino de bloques de estos”[2], como aquí afirma el autor y mas para un país como Colombia situaciones como la pérdida y deficiencia de la seguridad alimentaría es un verdadero reto pues dependemos no solo de nuestro gobierno o de los ciudadanos sino de otros países.

Sin embargo, no por esta razón debemos quedarnos con los brazos cruzados por el contrario debemos empezar a pensar hacia donde se dirige el mundo y que tan seguros estamos nosotros dentro de él. Colombia es un país rico en flora y fauna, con una amplia biodiversidad y con los suficientes recursos físicos para salir adelante pero que sin la integración y la identidad de las personas no sirve de mucho. El desarrollo de la humanidad a través de la historia ha sido asi, siempre el mismo; se logra una organización social, de allí la diversidad cultural (UNIVERSITA HUMANISTICA. COMIDA, IDENTIDAD Y PAISAJE… Pág. 120) y adaptación a todas las condiciones del entorno. “De lo conocido hasta hoy respecto de los diferentes grupo, la mayoría de ellos logró apropiarse de su entorno con formas culturales de explotación…, debido a la profunda dependencia que mantuvieron con sus respectivos ecosistemas”[3]. Esto es precisamente lo que le falta a nuestro país una fuerte apropiación para defender y conocer de lo que es nuestro.

La piedra angular de cualquier país o nación no es exactamente el gobierno, realmente es la familia. Esta es la fuerza de todo lo demás, la unidad central “Ningún éxito en la vida, puede compensar el fracaso en el hogar.”[4], por lo que debe recibir la atención, protección y asistencia necesaria para que se fortalezca mas. Dentro de cualquier sociedad la familia recibe un papel indispensable a la hora de hablar de las influencias que cierto individuo puede recibir, entre ellas las relacionadas con la alimentación. Ningún alimento gusta o disgusta solo porque si, detrás de ello hay toda una transformación y tradición que generación tras generación va pasando; Innovando cosas nuevas y dejando otras a un lado. Es precisamente eso lo que hoy podemos ver en cuanto a nuestra cultura alimentaría, un proceso de aculturación, si bien seguimos consumiendo platos “típicos” a muchos de estos ya les hemos añadido o quitado ingredientes, a otros puede no gustar a pesar de ser de Colombia, hay cosas nuevas, menos complicadas y perfectas para el entorno en el que vivimos.

La familia aquí tiene una importancia grandísima, desde el momento en que alguien nace y durante su primer año especialmente este bebe puede cambiar en su comportamiento varias cosas. Durante la infancia se es muy receptible en especial a todo lo que los padres hagan y digan. Entonces aquí se empiezan a desarrollar los hábitos alimentarios determinados por las tradiciones, las creencias, los recursos, la disponibilidad, las imágenes y el conocimiento alimentario que poco a poco se irán moldeando por medio de agentes en su mayoría externos como la publicidad, el colegio o la universidad.

Es muy fácil alimentarse y mas haya de saber la razón, el humano lo hace en la mayoría de los casos porque conoce que es indispensable para cubrir factores biológicos, sociales y psicológicos. Desafortunadamente existe la confusión entre alimentación y alimentación saludable y aunque ambas pueden cubrir las mismas necesidades, la segunda (la alimentación saludable) asegura que sean mejor cubiertas.

“Una alimentación saludable se obtiene con una dieta equilibrada. Entiéndase como dieta al conjunto de alimentos y platillos consumidos en un día y no al régimen para bajar de peso o tratar ciertas enfermedades”[5]; es esto lo que podría encontrarse fácilmente como una definición estricta de lo que es una alimentación saludable, sin embargo de el hecho de conocer la definición a ponerla en practica se deben tener en cuenta algunos parámetros importantes. Los hábitos adquiridos no siempre resultan ser los más saludables, precisamente por el hecho de que un hábito se adquiere con el tiempo, por la repetición del consumo de un alimento y no siempre por la meta de mantener una dieta saludable.

Para conseguirla se debe tener en cuenta que dentro de los alimentos consumidos estén alimentos de todos los grupos, por lo cual debe existir variedad dentro de la dieta. Sin embargo el hecho de que sea una dieta variada no requiere excederse en cantidad, se debe buscar el equilibrio teniendo en cuenta el estilo de vida., logrando que sea moderado y que al tiempo estén entrando al organismo los nutrientes necesarios. Por otra parte es importante que los alimentos sean de buena calidad con la suficiente higiene tanto al comprarlos como al prepararlos y consumirlos asegurando un equilibrio entre nuestro gusto y nuestra salud, aunque muchas veces pueda ser difícil pensar en esta segunda opción.

La aculturación en definitiva ha marcado, y seguramente si no se busca una solución pronta y efectiva seguirá marcando la manera de ser de un individuo, de todo un país. La cultura alimentaría como es entendible busca la relación precisa entre el alimento (no como factor biológico) y la cultura, por lo que también conlleva a que un individuo pueda tener hábitos apropiados o no.

[1] ABRANSON,J.H “Métodos de estudio en medicina comunitaria”. Ed. Díaz de Santos, Madrid 1990.
[2] Desarrollo Rural y Seguridad Alimentaría. Un reto para Colombia. Pág.57
[3] Comida, Identidad y paisaje… Pág.58
[4] Pdt. David O.Mckay. Iglesia de Jesucristo de los Santos de Los Ultimos Dias
[5] www.nutricionespecializada.com
Giselle Andrea Rodriguez Moncada
Mayo 25 de 2007